viernes, 14 de diciembre de 2012

La dialogada vida de La Regateadora.

- Dame diez minutos más y volvemos a empezar.
- ¿¡DIEZ MINUTOS!? ¿¡PERO QUÉ DICES!?
- Está bien, sólo cinco.
- ¿CINCO? Cómo si no tuviese nada mejor que hacer....UN minuto.
- Dos, por favor.
- Está bien, dos minutos, pero no esperaré más.


Y así fuí concebida.

- Ven hermanita, mira lo que he encontrado.
- ¡Halaaa! Una serpiente.
- Toma, cógela. ¡Está sacando la lengua!
- ¡Sí! ¿La oyes Johny? Está haciendo SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
(Ataque de serpiente a mi brazo)
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!

Y desde entonces tengo fobia a pronunciar la letra S, especialmente las S finales de las palabras. (También aprendí un nueva onomatopeya, pero debido a mi fobia no he vuelto a ser capaz de imitar a una serpiente)

- Te cambio tu tazo de Justino Judieber, por dos de Lapidada Montana.
- Quiero siete por mi tazo
- Eso es demasiado...¡TRES!
- ¿¿¿TRES???...(Giro corporal dramático) AAAAYYYY CÓME ME DUELE LA MORDEDURA DE SERPIENTE, Y ENCIMA ME QUIEREN QUITAR MI MEJOR TAZO.
- Vale, vale...te doy cuatro.
- Y APARTE DE LA MORDEDURA Y DE MI TAZO, MI PEQUEÑO RATÓN DEL DESIERTO HA SUBIDO A LOS CIELOS Y YA NO ME PUEDE HACER COMPAÑÍA....
- Está bien, cinco fotos.
- HECHO. ¿Qué más te interesa? Tengo tazos, cromos, pezones de loba....

Y así fue mi primera transacción comercial...dulce infancia.

- ¿Quieres ser mi esposa?
- No
- Vaya...bueno...pues...me voy...
- ¡AY DIOS! ¡QUÉ HOMBRE!
- ¿Qué pasa?
- Insiste un poco más ¿no?
- Pero dijiste que no...
- ¡QUÉ COÑAZO! Trabajátelo un poco
- Esta bien...Ehhh... Eres la mujer más bella de judea... 
- NO NO y NO, cursiladas las justas.
- Bueno, mmm... (se arrodilla)... ¿Me concederías el honor de ser mi esposa?
- Eso ya está mejor... ¿Y el anillo?
- ¿Qué anillo?
- ¡¡¡AY DIOS!!!
(...)

Dos horas y media después, acepté su petición. Estos hombres de hoy en día no saben lo que queremos las mujeres.


- Deprisa, ¿cuánto vale una barba?
- 20 séquels
- Tome
(¡ME ACABA DE DAR 20 SÉQUELS!)

Éste es el primer hombre que conozco, ¡y no quiere regatear! PERO BUENO, CON QUIÉN SE CREE QUE ESTÁ HABLANDO ESTE TAL BRIAN.


3 comentarios:

  1. Jajajaja genial la acelerada vida de la regateadora!

    ResponderEliminar
  2. jaaaaaaaaajajajaa genial! Y la foto vaya impacto jarrlll!!!

    ResponderEliminar